Incrementa el desarrollo radicular, aumentando la superficie a explorar.
Favorece el buen estado sanitario de los órganos subterráneos.
Aumenta la asimilación de nutrientes en suelos básicos.
Mayor rapidez de descomposición de los restos de cosechas anteriores.
El alto contenido en PHC, potencia el aprovechamiento de las unidades adicionadas, con menor aporte de fertilizantes, respecto a los abonos convencionales. De este modo conseguimos un ahorro energético y respeto al Medio Ambiente.
El PHC, favorece considerablemente la movilización iónica; aumentando la capacidad de intercambio catiónico y consiguiendo un mayor rendimiento de los nutrientes existentes en el suelo.
Aporta el potasio necesario para el buen desarrollo del cultivo.